English muffins (o el pancito del desayuno de Mc Donalds)

  • 6 tazas de harina común
  • 1 cda de levadura seca (10gr) o 1/2 cubo de levadura fresca prensada (25gr)
  • 1 taza de agua tibia
  • 1 taza de leche
  • 2 cdas de azúcar común
  • 75 gr de margarina vegetal
  • 1 cdta de sal fina
  • aceite cant. necesaria
  • harina de maíz instantánea cant. necesaria
  • opcionales: manteca, queso en fetas, queso roquefort, tomates en rodajas, albahaca fresca, etc para rellenar.
  • Rinde unos 20 panes del tamaño de una hamburguesa y 10 de los más chicos ( son muchos 😉 )

 

Calentar casi hasta punto de hervor la taza de leche y disolver en ella el azúcar hasta que no se sienta nada con la cuchara. Dejar entibiar.

Mientras se entibia la leche, mezclar la taza de agua tibia (ojo que no esté caliente porque "matamos" la levadura) la levadura con una pizca de azúcar y dejamos fermentar hasta que aparezca una espumita sobre el agua, unos 10/15 minutos.

Cuando la leche ya esté apenas tibia, ponemos la mitad de la harina en un bol grande y le agregamos la leche, la levadura fermentada y la margarina derretida (está líquida más o menos 2 minutos al 40% de potencia en el microondas).

Revolver todo con un tenedor para que quede una pasta bastante lisa.

 

Ir agregando e integrando el resto de la harina de a tazas.

Agregar la última taza de harina mezclada con la cucharadita de sal y ya empezar a trabajar con las manos para formar un bollo.

Amasar bastante sobre la mesada para que el bollo quede tierno y la levadura se termine de activar por la temperatura de las manos.

Aceitar o enmantecar levemente un bol y dejar descansar una hora (aprox.) tapado con un repasador en un lugar cálido para que leve.

Mientras tanto, forrar un par de bandejas grandes con papel manteca o aluminio, enmantecar (o rociar con aceite en aerosol sabor manteca) y espolvorear a penas con harina de maíz.

Cuando la masa haya crecido (aprox. 1 vez y media el tamaño inicial), darle unos golpes para sacarle el aire, dividirla en dos (para estirarla más fácil) amasar un poco para formar un bollo redondo y estirar con palo de amasar. Cuidado ¡no sobre-amasar!, la idea es sacarle las burbujas grandes de gas, pero no "enojar" a la levadura que a veces se empaca y no vuelve a subir 😉 La masa tiene que quedar de un poco menos que 2cm., aproximadamente la altura del mango de un cuchillo de madera común.

Cortar círculos con un cortapastas. Yo los hago de dos tamaños: unos más grandes con el aparato de hacer hamburguesas y otros más chicos -como tamaño copetín- con el cortapastas de los capelettis. La masa no es pegajosa, así que no hace falta agregarle harina ni para estirar ni a los cortapastas. Con los sobrantes, armar de nuevo un bollo sin amasar, estirar y volver a cortar pancitos.

Despegar de la mesada con cuidado e ir acomodando los muffins en las bandejas enmantecadas. Espolvorear con un poco de harina de maíz también por encima, cubrir con un repasador y dejar levar de nuevo.

Cuando ya se ven más redondeados e hinchaditos, es momento de poner a calentar una plancha en la hornalla y encender el horno y ponerlo al mínimo-mínimo.

Pintar la plancha con aceite o rociar a penas -fuera del fuego- con rocío vegetal.

Acomodar los muffins en la plancha a fuego bajo para dorar, ir rotándolos si vemos que se doran desparejos.

Dar vuelta con una espátula para dorar del otro lado, con cuidado de que no se quemen. Es preferible sacarlos un poco blancos porque se van a emparejar más en el horno.

Ir pasándolos de la plancha a una bandeja en el horno MUY BAJO hasta que estén todos cocinados. Los muffins se cocinan en la plancha y en el horno se secan un poquito más, solamente, por eso es importante que el horno nunca levante temperatura porque se van a quemar o resecar demasiado.

Cuando estén listos, dejar enfriar en una rejilla o panera cubierta con una servilleta o papel de cocina. Para freezar, no dejar enfriar completamente y guardarlos en una bolsa sacándole la mayor cantidad de aire; se descongelan a temp. ambiente en pocos minutos.

Tradicionalmente se consumen cortados a la mitad, tostados y untados con manteca y mermelada como desayuno. También son una parte fundamental de los Huevos Benedictinos (Eggs Benedict). A mi me gustan como sandwiches calientes, hechos en el horno tradicional o la tostadora, rellenos de queso fresco y roquefort o queso, tomate y albahaca, o los más sencillos de jamón y queso 🙂