Milanesas de pollo

Uno de los misterios más importantes del mundo es ¿por qué las milanesas de pollo hechas son más caras que las pechugas? y ni hablemos de que a veces tienen grasa oculta debajo del empanado o son recubiertas por un engrudo inclasificable que no queda crocante o quedan aceitosas.

Las milanesas de pechuga son muy fáciles de hacer porque el pollo es sencillo de cortar y nos aseguramos las milanesas de pollo más sabrosas y crocantes. Se pueden preparar en cantidad -las cantidades están detalladas para 1 pechuga grande/8 milanesas- y guardar en el freezer.

 

Quitar la piel, deshuesar y quitar la grasa de los bordes de una pechuga grande. Separar y cortar el "lomito" de la parte pegada al hueso que queda desparejo del resto de la carne.

Cortar el lomito a la mitad, en forma de "mariposa" para formar un bife delgado como se ve en la foto. Repetir el proceso con el otro lomo del otro lado de la pechuga.

Cortar el resto de las mitades de pechuga en bifes de unos 7mm de espesor. Por cada mitad de pechuga, se obtienen 3 bifes parejos del pedazo grande y 1 más chico del lomito abierto, de tamaño parecido.

Mezclar en una fuente chica 2 huevos, 1/2 taza de leche, perejil, mostaza en polvo, sal y pimienta. Y preparar otra bandejita con bastante pan rallado.

Poner a remojar los bifes de pollo en el huevo batido, tapar con film para que no se reseque y llevar a la heladera un rato para que se saboricen bien. Sacar del huevo con la ayuda de un tenedor y empanar en la bandejita de pan rallado, apretando bien para adherirlo.

Acomodar entre separadores para que no se desarmen. Se pueden pasar dos veces por huevo y pan rallado, o la primera vez solamente por leche-pan y luego huevo-pan (con el doble empanado rinden más pero quedan menos crocantes, ojo).

Para freezar, guardar la bandejita con las milanesas en una bolsita, sacándole bien el aire. Para cocinar, llevar directamente al aceite caliente o al horno sin descongelar.