¿Qué hacer con tapas de empanadas sobrantes o restos de masa de pascualina?

Muchas veces quedan sobrantes de un par de tapas de empanadas o una tapa de tarta por días dentro de la heladera. Y al cabo de un tiempo se ponen duras y uno termina por tirarlas.
¡Pero eso se acabó! La forma más sencilla de reciclar tapas de empanadas viejas o endurecidas en la heladera es hacer unos grisines de pizza con cualquier cosa que tengamos a mano. Ideales para acompañar una picada o para reemplazar el pan en una comida.


Cortar las sobras de tapas en tiras de 1,5 cm de ancho. No hay que descartar los sobres si se endurecieron, ni nada.


Acomodar las tiras en una placa o pizzera aceitada. Pintar con una mezcla de puré de tomate y aceite (o mostaza y aceite) y espolvorear con mezcla de condimentos para pizza (o cualquier condimento en polvo que encontremos en la cocina 😀 )


Hornear en horno precalentado unos pocos minutos, hasta que se vean cocidos (cuidado de no quemarlos, se hacen enseguida). Dejar enfriar en la placa para que queden crocantes.


Servir solos o acompañados de salsitas. Lo bueno de estos grisines es que se pueden hacer también espolvoreados con romero picado, orégano, queso rallado, pimentón o cualquier saborizante que haya a mano.