Empanadas abiertas de espinaca

  • 3 tazas de espinacas crudas picadas finitas
  • 2 cdas de harina común
  • 2 cdas de manteca o aceite
  • 1/2 taza de leche (aprox. puede ser un poco más)
  • 1 cdas de queso crema o crema de leche
  • 1 taza de queso rallado fresco o 1/2 taza de queso rallado de paquete
  • sal, pimienta, nuez moscada a gusto
  • tapas para empanadas, cant. necesaria (un paquete de 12 alcanza, depende de cuán chiquitas cerremos las canastitas)

Poner a derretir la manteca o calentar el aceite.

Rehogar las espinacas picadas en la manteca caliente, revolviendo con cuchara de madera para que queden parejas.

Cuando las espinacas se pongan blandas y más oscuras, agregar las cucharadas de harina y revolver rápido para integrar.

Cocinar a fuego bajo hasta que se forme una pasta (unos dos minutos, aprox.)

Agregar de una vez toda la leche y revolver inmediatamente con cuchara de madera.

Revolver continuamente hasta que espese la crema de espinacas. Si queda demasiado seca -como una masa- agregar un poco más de leche y si queda demasiado líquida, seguir cocinando hasta que reduzca la leche. Va a estar lista cuando al revolver se vea el fondo de la sartén, como una salsa blanca fuerte.

Sacar del fuego y agregar el queso crema. Revolver.

Esperar que entibie y agregar el queso rallado. Revolver.

Agregar el huevo entero y revolver bien para que se integre completamente.

Condimentar con la nuez moscada, la pimienta molida en el momento y la sal. Llevar a la heladera un rato para enfriar. Es más fácil rellenar las empanadas con el relleno frío, tanto para las abiertas como para las cerradas.

Tomar las tapas de empanadas y hacerles 5 "pincitas" equidistantes para formar las canastitas como se ve en la foto. Estiren con cuidado el fondo para que se paren y ubiquen en una placa aceitada. Rellenen hasta la mitad con la pasta de espinacas.

Cocinen en horno mediano hasta que queden doradas. Es importante que el huevo del relleno quede bien cocido, por lo que hay que chequear que el relleno crezca al doble y permanezca así unos 10 minutos (a veces parecen cocidos pero están chatos, lo que indica que el relleno sigue crudo aunque se vean los bordes dorados).

Sacar del horno y chequear que esten cocidos. Como van a perder el vapor que los tenía "hinchaditas" se va a bajar el relleno.

Se pueden comer calientes (ojo que el relleno permanece muy caliente un buen rato) o frías y se pueden gratinar con una feta de queso por encima una vez que están cocidas.