Filetes de pollo con hongos

  • 1/2 pechuga de pollo (4 filetes)
  • 3 cebollas medianas
  • 1 vasito de vino blanco
  • 1/2 lata de champignones (0 1 taza de hongos frescos en rodajas)
  • 1 cda de fécula de maíz (maicena)
  • 1 vasito de caldo de pollo o gallina
  • sal y pimienta a gusto
  • papas fritas, arroz blanco o papas españolas para acompañar
  • Rinde 2 porciones

Deshuesar con cuidado una pechuga y filetearla como para hacer milanesas. Si no se animan, pídanle al carnicero/pollero que les corte los bifes de pechuga. (De una pechuga grande, salen 8 bifes, vamos a usar los 4 más chicos o toda la pechuga si es de las chicas)

Dorar los filetes de pollo de ambos lados en una sartén apenas pincelada con aceite.

Tapar con las cebollas cortadas en tiras y espolvorearle rápido media cucharadita de sal para que ablanden y larguen jugo.

Enseguida, subir las pechugas sobre la cebolla, bajar el fuego y dejar cocinar hasta que queden doraditas, removiendo todo el tiempo con un tenedor para que no se quemen y queden parejas.

Agregar los champignones cortados en rodajas. Si son enlatados, enguajarlos BASTANTE poniéndolos en un colador bajo el chorro de la canilla para sacarles el conservante y no queden ácidos. Si se usan hongos frescos, cortarlos inmediatamente antes de usar para que no se oxiden desparejo.

Desglasar con el vino blanco, subir el fuego para que evapore el alcohol 2/3 minutos. Agregar medio vaso de caldo de gallina o de pollo y bajar el fuego. Dejar reducir hasta que las cebollas se vean cremosas.

"Pescar" los filetes de la salsa de cebollas y hongos y reservar en una fuente que pueda ir al horno. Poner la sartén con las cebollas en la hornalla más chica, al mínimo.

Disolver la fécula (maicena) en el resto del caldo frío y agregar a las cebollas. Revolver continuamente con cuchara de madera o espátula hasta que la salsa adquiera consistencia (es rápido, menos de 5 minutos) y brillo. Probar y corregir sal y agregar pimienta a gusto.

Cubrir las pechugas con la salsa y llevar al horno mínimo para conservar la temperatura. También se puede preparar unas horas antes, llevar a la heladera y calentar en el horno al momento de servir. Se acompaña muy bien con papas fritas -bastón, noisette o españolas- o arroz blanco o puré.